1. INTRODUCCIÓN
1.1 Fibromialgia
La fibromialgia es definida como una alteración crónica y compleja que se caracteriza por una reducción generalizada del umbral del dolor y la presencia de múltiples puntos de dolor de localización característica en el cuerpo que llevan a la persona a experimentar malestar ante estímulos que usualmente no lo generan ( Alegre et al., 2010; St. John et al., 2022). Esta condición suele venir acompañada de otros síntomas como fatiga crónica, problemas de sueño, dolores de cabeza y rigidez articular. En muchos casos, también es común que las personas diagnosticadas con fibromialgia presenten cuadros de ansiedad y depresión ( Galvez-Sánchez et al., 2020; Santos et al., 2023). Además de sus repercusiones en la salud física y mental del paciente, diversas áreas de su vida se ven afectadas a nivel funcional y social, como su capacidad para realizar actividades de la vida diaria y de ocio, su nivel de participación social, el descanso y el sueño, la actividad sexual y el trabajo ( Carro-Castiñeira et al., 2023; Climent et al., 2019).
Aunque la fibromialgia fue reconocida en 1992 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una entidad clínica ( Csillag, 1992), no ha sido sino hasta la un décima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) cuando se la incluyó con el código MG30.01 dentro del dolor crónico generalizado (OMS, 2018). En cuanto al diagnóstico, en 1990 se proponen los criterios del American College of Rheumatology (ACR). Se basan en la hipersensibilidad dolorosa a la presión digital ejercida por el clínico en al menos 11 de 18 puntos anatómicos, definidos por encima y por debajo de la cintura pelviana y en las mitades izquierda y derecha del cuerpo ( Wolfe et al., 1990). Este procedimiento no considera otros síntomas, diferentes al dolor. Por ello, en el año 2010 se incorporan nuevos criterios, donde se empieza a dar cabida a otros síntomas, como son los problemas de sueño, la fatiga, el dolor de cabeza, los problemas cognitivos (i. e., problemas de atención, concentración y memoria), el dolor abdominal y los síntomas depresivos ( Wolfe et al., 2010). Su diagnóstico, esencialmente sintomático, se realiza a través de la información indicada por el paciente en un cuestionario autoadministrado, y mediante la entrevista y anamnesis del clínico ( Wolfe et al., 2011). Una investigación implementada en España ( Segura-Jiménez et al., 2014) demostró la validez de los criterios del ACR de 2010 en la población española.
La prevalencia mundial de la fibromialgia es de 2,10%, llegando a 2,31% en el caso de la población europea y a 2,40% en la población española ( Gayà et al., 2020; Seoane-Mato et al., 2019). Esto también tiene implicancias a nivel de los costes en los que debe incurrir el sistema público de salud, ya que se ha estimado que el coste anual por paciente alcanza los $1750 a $35920 en los Estados Unidos y entre $1250 a $8504 en Europa; asimismo, se han identificado costes indirectos debido a las altas tasas de desempleo, bajas laborales (licencias médicas) y solicitudes de prestación por discapacidad en la población diagnosticada con esta condición ( Cabo-Meseguer et al., 2017; D'Onghia et al., 2022). Por otro lado, se evidencia una marcada tendencia hacia un diagnóstico principalmente femenino, con una proporción mujer/hombre de 9:1, y un pico de prevalencia entre los 40 y 49 años ( Cooksey y Choy, 2022; Di Carlo et al., 2022). Cabe resaltar que, en el caso de los varones, existiría un sub-diagnóstico debido a la influencia de aspectos sociales relacionados con el género que suelen llevarlos a mostrarse más reticentes a hablar sobre el dolor que experimentan, así como a posponer o evitar la búsqueda de atención médica ( Carro et al., 2023; Conversano et al., 2021).
Un estudio realizado en 800 personas con fibromialgia de 8 países identificó que el impacto de esta condición no se limita a los síntomas físicos ya mencionados ni a presencia crónica de dolor, sino que también influye negativamente en la motivación, en las relaciones interpersonales y en la percepción de productividad de las personas que sufren esta condición ( Choy et al., 2010). Como consecuencia de estas complicaciones, la valoración general que cada paciente hace respecto a su vida y de cuán satisfecho se siente con los diferentes aspectos que la conforman puede verse perjudicada.
1.2. Bienestar subjetivo
El bienestar subjetivo está compuesto por tres elementos: afecto positivo, afecto negativo y satisfacción con la vida; los dos primeros aluden al aspecto emocional y el tercero, al aspecto cognitivo ( Busseri, 2018). En ese sentido, la satisfacción con la vida viene a ser la evaluación global que hace una persona sobre la calidad de su vida a partir de los propios estándares que establece y considera relevantes, mas no por aquellos que están impuestos externamente ( Jang et al., 2017; Maddux, 2018). La valoración de este concepto tiende a mantenerse estable gracias al principio de adaptación por el que un individuo suele dar sentido a las experiencias que le toca vivir (tanto positivas como negativas), buscando formas de integrarlas en su visión general sobre la satisfacción con su vida ( Luhmann et al., 2012). Sin embargo, el efecto del principio de adaptación puede reducirse ante vivencias con alto impacto negativo, como la ocurrencia de eventos traumáticos o estresantes (p. e., perder el trabajo o enviudar), o ante la aparición de condiciones incapacitantes de largo plazo que cambian significativamente la evaluación de la persona y son percibidas como una reducción inminente en su calidad de vida ( Lucas, 2007; Pavot & Diener, 2008).
Es a partir de reconocer esta dinámica en la calidad de vida que resulta interesante conocer en qué medida la aparición de una condición crónica, como la fibromialgia, podría influir en su valoración. Estudios previos enfocados en el dolor crónico, síntoma principal de la fibromialgia, evidencian que este tiene un impacto significativo en la calidad de vida y en el bienestar ( Segura-Jiménez et al., 2015). Por ejemplo, algunos de los factores del dolor crónico que impactan negativamente en la calidad de vida de quienes tienen fibromialgia son las limitaciones en la realización de actividades de la vida diaria; la reducción en su funcionamiento individual, familiar, social y laboral; las alteraciones emocionales que suelen aparecer; los cambios en los patrones de sueño, y la poca eficacia de los tratamientos existentes ( Climent et al., 2019; Sanabria y Estrada, 2018). De acuerdo con Torres et al. (2018), las creencias y la valoración que una persona tenga respecto al dolor y a sus consecuencias influyen en el impacto que este tendrá en diferentes áreas de su vida y pueden dar indicios de cómo se adaptará a él. Esto lleva a pensar que sería de gran importancia comprender las ideas que la persona tiene respecto al dolor y sus implicancias en diferentes áreas de su vida, así como la evaluación que haga de su capacidad para hacerle frente. Igualmente, Torres et al. (2018) encontraron que valorar al dolor como un desafío incrementa las expectativas de autoeficacia y aumenta el enfoque en lo que uno puede hacer para manejarlo (i. e., locus de control interno), generando una mejor adaptación. Por el contrario, estos autores refieren que pensar en el dolor como superior a los propios recursos, la presencia de pensamientos catastróficos, y las creencias de baja autoeficacia e indefensión se relacionarían con un peor ajuste al dolor.
1.3. Sentido en la vida
Dentro de los diferentes recursos con los que una persona podría contar para lograr una adaptación satisfactoria a la adversidad se encuentra el sentido en la vida ( Eisenbeck et al., 2021). Este es considerado como un recurso principalmente cognitivo que puede ser definido como la medida en la que una persona encuentra valor en su vida, así como el grado en el que puede percibirse a sí misma como dotada de un propósito o de un objetivo primordial ( Glaw et al., 2017; McMahan y Renken, 2011). De acuerdo con Frankl (1994), llegar a la conclusión de que la propia vida tiene un "para qué" aporta motivación y es una condición necesaria para la autorrealización personal y el bienestar. Asimismo, este autor plantea que el sentido en la vida se asocia positivamente con la autodeterminación, con una visión positiva del futuro y de uno mismo, y con la capacidad de cumplir las propias metas, mientras que el no conseguir este logro existencial lleva a experimentar desesperanza, percepción de falta de control sobre la vida y ausencia de metas ( Frankl, 1997).
El sentido en la vida es un concepto multidimensional ( Marco et al., 2022) y, dada esta característica, es importante identificar cómo se genera. Carreno et al. (2020) refieren que la construcción del sentido en la vida es un proceso subjetivo en tanto cada persona define sus propias fuentes de sentido, las cuales aportarán de diferente manera a la evaluación global que se haga sobre este aspecto. En este sentido, dichos autores plantean que existen siete fuentes principales de sentido en la vida: relaciones (i. e., tener amigos, ser querido por otros y que estos depositen su confianza en la persona), intimidad (i. e., relaciones íntimas y familiares mutuamente satisfactorias), logro (i. e., luchar por y conseguir metas significativas), autoaceptación (i. e., aceptar las limitaciones personales y el sufrimiento), autotrascendencia (i. e., contribuir a la sociedad), trato justo (i. e., percibir justicia de la sociedad y de la vida) y religión (i. e., buscar agradar a Dios). Sobre las fuentes de sentido, parece que las de tipo relacional (i. e., relaciones, intimidad, trato justo y autotrascendencia) tendrían un aporte más significativo que las dirigidas a uno mismo ( Damásio et al., 2013; Peltomäki et al., 2024; Schnell, 2009; Sørensen et al., 2019).
Diversos estudios han identificado la influencia del sentido en la vida en el afrontamiento de diversas condiciones de salud ( Vos, 2016). Una revisión sistemática que incluyó 113 estudios realizados en personas con enfermedad cardiovascular encontró que la existencia de sentido en la vida incrementó el bienestar físico y mental a corto y largo plazo en estos pacientes debido a que les aportaba motivación para hacer ajustes en su día a día a fin de mejorar su autocuidado, facilitaba su aceptación de la enfermedad y las limitaciones que vienen con ella, promovía el optimismo y la esperanza, y funcionaba como un amortiguador del estrés ( Vos, 2021). En el caso de pacientes con dolor crónico, se ha encontrado que quienes reportaron menor sentido en la vida y búsqueda de propósito son quienes también reportaron pensamientos suicidas con mayor frecuencia e intensidad ( Chytas et al., 2022). En el caso específico de la fibromialgia, existe un vacío en la literatura respecto a cómo se expresaría su vínculo con el sentido en la vida.
Ante todo lo expuesto, el presente estudio tiene como objetivo examinar la relación entre el impacto de la fibromialgia y el bienestar subjetivo en mujeres diagnosticadas de esta enfermedad, considerando el rol mediador del sentido en la vida (ver Figura 1). Sobre la base de este objetivo, se plantearon las siguientes hipótesis: (1) la fuente de sentido en la vida con mayor puntuación serán las relaciones; y (2) el sentido en la vida mediará la relación entre el impacto de la fibromialgia y el bienestar subjetivo.
2. MÉTODO
2.1. Participantes
La muestra fue seleccionada a través de muestreo no probabilístico por conveniencia, y estuvo compuesta por un total de 402 mujeres con fibromialgia, pertenecientes a diversas asociaciones españolas de fibromialgia, con edades comprendidas entre los 21 y 78 años. Los criterios de inclusión fueron: a) ser mujer, b) ser mayor de 18 años, y c) tener diagnosticada la fibromialgia según criterios ACR 2010/2011. El resto de los datos sociodemográficos se recogen en la Tabla 1.
| Total (n = 402) | |
|---|---|
| Edad [m (dt)] | 53.78 (9.42) |
| Comunidad autónoma [n (%)] | |
| Andalucía | 92 (22.90%) |
| Asturias | 84 (20.90%) |
| Canarias | 2 (0.50%) |
| Castilla-La Mancha | 67 (16.70%) |
| Castilla y León | 37 (9.20%) |
| Cataluña | 9 (2.20%) |
| Comunidad Valenciana | 76 (18.90% |
| Extremadura | 11 (2.70%) |
| Galicia | 16 (4.00%) |
| La Rioja | 4 (1.00%) |
| Murcia | 4 (1.00%) |
| Estado civil [n (%)] | |
| Soltera | 40 (10.00%) |
| Casada, con pareja | 269 (66.90%) |
| Separada, divorciada | 75 (18.70%) |
| Viuda | 18 (4.50%) |
| Convivencia [n (%)] | |
| Cónyuge, pareja | 294 (73.10%) |
| Hijos | 219 (54.50%) |
| Nietos | 9 (2.20%) |
| Padres | 26 (6.50%) |
| Hermanos | 7 (1.70%) |
| Sola | 61 (15.20%) |
| Nivel de estudios [n (%)] | |
| Sin estudios | 13 (3.20%) |
| Estudios primarios | 104 (25.90%) |
| Estuidios segundarios | 163 (40.50%) |
| Estudios superior | 122 (30.30%) |
| Ocupación [n (%)] | |
| Trabajadora en activo | 170 (42.30%) |
| Labores del hogar | 191 (47.50%) |
| Jubilada | 96 (23.90%) |
| Desempleada | 69 (17.20%) |
| Cuidado de familiares | 65 (16.20%) |
Nota. Los datos se presentan como media (desviación típica) o n (%).
2.2. Variables e instrumentos
2.2.1. Variables sociodemográficas
Se diseñaron ítems "ad hoc" que recogen información sobre la edad, la comunidad autónoma de residencia, el estado civil, la forma de convivencia (vivir sola o acompañada), el nivel de estudios y la ocupación.
2.2.2. Fibromyalgia Impact Questionnaire-Revised (FIQ-R; Bennett et al., 2009)
Se utilizó la versión en español de Salgueiro et al. (2013). Este cuestionario pretende evaluar el deterioro funcional percibido por los pacientes con fibromialgia en los últimos 7 días, a través de tres dimensiones: (a) grado de dificultad física para realizar las actividades diarias a causa de la fibromialgia, (b) impacto global de la fibromialgia en la calidad de vida, y (c) intensidad de los síntomas de la fibromialgia. Se compone de 21 ítems, valorados en una escala Likert de 11 puntos que va de 0 a 10, siendo 10 el "peor". El coeficiente alfa de Cronbach en el presente estudio fue de .93.
2.2.3. Personal Meaning Profile-Brief (PMP-B; McDonald et al., 2012)
Se empleó la versión en español de Carreno et al. (2020). Se trata de una escala desarrollada para evaluar, a través de siete fuentes, la percepción de las personas sobre el sentido de sus vidas: relaciones, intimidad, logro, autoaceptación, autotrascendencia, trato justo y religión. Consta de 21 ítems, con formato de respuesta tipo Likert de 5 puntos, siendo 1 "de ningún modo" y 5 "muchísimo". El coeficiente alfa de Cronbach fue de .87 en este estudio.
2.2.4. Satisfaction with Life Scale (SWLS; Diener et al., 1985)
Se usó la versión en español de Vásquez et al. (2013). Esta escala fue creada para evaluar el nivel de bienestar subjetivo experimentado por las personas. Está compuesta por 5 ítems, con formato de respuesta tipo Likert de 7 puntos, siendo 1 "totalmente en desacuerdo" y 7 "totalmente de acuerdo". En el presente estudio, el coeficiente alfa de Cronbach fue de .89.
2.3. Diseño
El presente estudio tiene un diseño transversal, debido a que los datos se recopilaron en un solo momento del tiempo ( Ato, 2013).
2.4. Procedimiento
El estudio se llevó a cabo de acuerdo con la declaración de Helsinki ( Asociación Médica Mundial, 2017), que establece los principios éticos fundamentales para la investigación con sujetos humanos. El presente estudio tiene un diseño transversal. Se contactó con los responsables de un grupo de asociaciones de pacientes de fibromialgia ubicadas en distintos puntos de España, quienes aceptaron colaborar, distribuyendo entre sus miembros un cuestionario con las escalas (FIQ-R, PMP-B, SWLS) y preguntas sociodemográficas del estudio. Se elaboraron dos versiones del cuestionario: una en papel, para la Asociación de Fibromialgia de Almería (AFIAL), y otra online, para el resto de las asociaciones. La versión online se desarrolló en el gestor de encuestas LimeSurvey. La participación fue anónima y voluntaria. Al inicio del cuestionario se incluyó una ficha de consentimiento informado; en ella se explicó el propósito de la investigación, las normas de protección de datos a seguir y el uso de la información extraída. Los datos de la presente investigación se recogieron en un plazo de cuatro semanas. La investigación fue autorizada en sus componentes éticos por la Comisión Académica del Programa de Doctorado en Salud, Psicología y Psiquiatría de la Universidad de Almería.
2.5 Análisis de datos
Tras la administración del cuestionario, los datos fueron codificados y analizados con el programa estadístico SPSS (versión 26). En primer lugar, se estimó la fiabilidad de las escalas a través del coeficiente alfa de Cronbach. Posteriormente, se calcularon los estadísticos descriptivos (media y desviación típica) de las siete subescalas del PMP-B. Por otro lado, se analizaron las correlaciones de Pearson entre las variables de estudio (impacto de la fibromialgia, sentido en la vida y bienestar subjetivo).
Finalmente, se realizó un análisis de mediación simple para conocer el efecto mediador de la variable "sentido en la vida"; la variable independiente fue el impacto de la fibromialgia y la variable dependiente fue el bienestar subjetivo. Se aplicó una muestra de 10000 bootstrapping, modelo 4 y un nivel de confianza del 95%. Para hacer el análisis de mediación, se utilizó la macro PROCESS para SPSS desarrollada por Hayes (2022).
3. RESULTADOS
3.1. Análisis descriptivos
Para conocer el nivel de impacto de la fibromialgia que reportaron las participantes en el estudio, se calculó la puntuación media total del FIQ-R con la calculadora de subgrupos desarrollada por Pérez-Aranda et al. (2019). Dichos autores identificaron cuatro niveles de gravedad en una amplia muestra de pacientes españoles con fibromialgia: leve-moderado (0 a 55.5), moderado (55.6 a 69.7), moderado-severo (69.8 a 81.9) y severo (82 a 100). En nuestro caso, se obtuvo una puntuación media total de 78.11 (DT = 13.42), lo que significa que el nivel de impacto de la fibromialgia en las participantes fue moderado-severo.
En la Tabla 2 se pueden observar las puntuaciones medias de las mujeres con fibromialgia en las siete fuentes de sentido en la vida del PMP-B. El dato más elevado se obtuvo en la subescala de Relaciones (M = 3.27), mientras que el valor más bajo se obtuvo en la subescala de Religión (M = 2.13).
3.2. Análisis correlacional
Las correlaciones bivariadas mostraron relaciones estadísticamente significativas entre todas las variables estudiadas (ver Tabla 3). De manera detallada, se encontró que el sentido en la vida se relaciona positivamente con el bienestar subjetivo (r = .64, p .01). Respecto al impacto de la fibromialgia, se observó que mantiene relaciones negativas con el sentido en la vida (r = -.36, p .01) y con el bienestar subjetivo (r = -.39, p .01).
3.3. Análisis mediacional
El modelo de mediación pone a prueba el efecto de la variable independiente (impacto de la fibromialgia) en la variable dependiente (bienestar subjetivo) a través de la variable mediadora (sentido en la vida). Como se observa en la Tabla 4, el modelo muestra que hay un efecto total significativo del impacto de la fibromialgia en el bienestar (c = -.45, p .001). También se encontró que el impacto de la fibromialgia tuvo un efecto negativo en el sentido en la vida (a = -.33, p .001), y este a su vez tuvo un efecto positivo en el bienestar (b = .74, p .001).
Asi mismo, el efecto indirecto del impacto de la fibromialgia sobre el bienestar fue significativo (ab = -.24), ya que el valor cero no está incluido entre el límite inferior y el límite superior del intervalo de confianza del 95% (IC = -.32, -.17). Finalmente, el efecto directo del impacto de la fibromialgia sobre el bienestar continúo siendo significativo cuando se controló el efecto del sentido en la vida. (c = -.20, p .001), lo cual indica una mediación parcial. Por tanto, la relación entre el impacto de la fibromialgia y el bienestar está mediada parcialmente por el sentido en la vida.
| M | DT | |
|---|---|---|
| Relaciones | 3.27 | .92 |
| Intimidad | 3.24 | 1.25 |
| Logros | 3.04 | .95 |
| Autoaceptación | 2.96 | .92 |
| Autotrascendencia | 2.84 | .89 |
| Trato justo | 2.66 | .85 |
| Religión | 2.13 | 1.18 |
| 1 | 2 | 3 | |
|---|---|---|---|
| 1. Impacto | - | ||
| 2. Sentido vital | -.36** | - | |
| 3. Bienestar | -.39** | -.64** | - |
*Nota. \**p .01.*
| B | ET | p | ||
|---|---|---|---|---|
| Modelo de variable mediadora | Sentido vital | |||
| Impacto (a) | -.33 | .04 | .000 | |
| Modelo de variable dependiente | Bienestar | |||
| Sentido vital (b) | .74 | .05 | .000 | |
| Impacto (c) | -.20 | .04 | .000 | |
| Modelo de efecto total | Bienestar | |||
| Impacto (c) | -.45 | .05 | .000 | |
| Efecto indirecto (ab) | B | ET | 95% IC | |
| Impacto → Sentido vital → Bienestar | -.24 | .03 | [-.32, -.17] | |
Nota. En la tabla se muestran los coeficientes de regresión no estandarizados (B).ET: Error típico
4. DISCUSIÓN
El interés por explorar el sentido en la vida en pacientes con fibromialgia surge de la observación clínica de que experimentar dolor crónico a menudo requiere una revisión de los objetivos y las expectativas vitales. Así, el impacto del dolor crónico no se limita al funcionamiento biopsicosocial de los pacientes con fibromialgia, sino que también afecta al ámbito existencial ( Costanza et al., 2020). Teniendo esto presente, el objetivo fundamental de nuestro trabajo ha sido explorar la relación entre el impacto de la fibromialgia y el bienestar subjetivo en mujeres diagnosticadas de esta enfermedad, considerando el rol mediador del sentido en la vida.
Los resultados obtenidos confirman la primera hipótesis planteada, respecto a que la fuente de sentido en la vida con mayor puntuación entre las participantes son las relaciones. Esto es coincidente con los hallazgos de un estudio realizado por Constanza et al. (2021) en una muestra de pacientes con dolor crónico, quienes también identificaron las relaciones que dichos pacientes habían establecido con sus familiares, pareja, hijos y amigos como la principal fuente de sentido en su vida. Esto podría deberse al efecto amortiguador que brinda el soporte social ante el estrés generado por el dolor, el cual fomenta una actitud resiliente que lleva a la persona a enfocarse en los recursos que tiene a su disposición para hacerle frente ( Franqueiro et al., 2023).
Otro hallazgo a destacar es que se identificó que el sentido en la vida está asociado positivamente con el bienestar subjetivo, lo que quiere decir que el establecimiento de un sentido en la vida promovería un mayor nivel de bienestar. Así, y tal como señalan Boring et al. (2022), el sentido en la vida incrementaría el bienestar de las personas con dolor crónico al actuar como un promotor de reacciones que facilitan un mejor ajuste al dolor, como la aceptación y la identificación de un propósito en su existencia que trasciende al malestar físico que experimentan.
Respecto al rol mediador del sentido en la vida en la relación entre el impacto de la fibromialgia y el bienestar subjetivo, se encontró evidencia para confirmar la segunda hipótesis propuesta. Esto nos lleva a pensar en la importancia de tomar en consideración al sentido en la vida como un recurso que podría facilitar la adaptación a los retos y dificultades que acompañan a un diagnóstico de fibromialgia. Tal como ha sido reportado en otras investigaciones ( Chytas et al., 2022; Vos, 2021), el sentido en la vida no solo promueve el optimismo y la esperanza, sino que también aporta motivación para realizar conductas de autocuidado. Estos serían aspectos clave, promovidos por la construcción de un sentido en la vida, que permitirían reducir el impacto negativo del dolor crónico en áreas valiosas para la persona.
Dentro de las limitaciones, es importante resaltar que el FIQ-R se enmarca en el contexto de los últimos 7 días, por lo que puede haber días en los que la intensidad del dolor físico sea tan insoportable para la persona que incluso hasta las estrategias de afrontamiento adaptativas (p. e., el sentido en la vida) sean ineficaces en ese momento. Por tanto, la contribución del sentido en la vida en el bienestar subjetivo de las mujeres con fibromialgia se puede ver afectada por la influencia de la fluctuación temporal del dolor. Por otro lado, el diseño transversal de la investigación no permite establecer relaciones causales, por lo que para poder comprobar la causalidad de nuestros resultados, sería conveniente realizar un estudio longitudinal o manipular experimentalmente la variable mediadora. Por último, aspectos clave del sentido en la vida como la coherencia, el propósito y la importancia, y cómo se relacionan con el manejo del dolor, no han sido explorados de manera directa en esta investigación. Este podría ser un siguiente punto de exploración relevante, ya que, según Boring et al. (2022), se trata de facetas del sentido en la vida que podrían tener un impacto diferenciado en cómo se construye el sentido en la vida y en qué fuentes son consideradas como más significativas.
Una de las aportaciones prácticas que se pueden destacar de la presente investigación es que la misma contribuye a la generación de conocimiento respecto al papel protector del sentido en la vida para amortiguar el impacto de la fibromialgia y mejorar el bienestar. Seguir recabando evidencia que valide este modelo de mediación podría trascender el ámbito académico para tener un impacto en las políticas públicas de salud a través del desarrollo de intervenciones y espacios de soporte que capitalicen el valor de la construcción de un sentido en la vida para un mejor manejo de la fibromialgia. Esto es fundamental, ya que Dezutter et al. (2013) demostraron que una parte considerable de los pacientes con enfermedades crónicas tienen dificultades para experimentar sentido en la vida y parecen estar atrapados en una búsqueda desadaptativa o no intentan buscarlo en absoluto.
Otra de las aportaciones prácticas de este estudio radica en poner de manifiesto cómo la capacidad de encontrar un sentido y un propósito, a pesar de los desafíos físicos que supone una condición debilitante como la fibromialgia, puede cambiar la lente a través de la cual el individuo ve los acontecimientos negativos de su vida. En este sentido, experimentar un fuerte sentido en la vida puede mejorar la adaptación a un factor de estrés importante como el dolor crónico, sustituyendo una perspectiva de amenaza por una perspectiva de desafío ( Dezutter et al., 2015).
Concluyendo, la presencia de sentido en la vida parece ser un componente crucial en los procesos de afrontamiento de la enfermedad de las mujeres con fibromialgia, ya que desempeña un papel importante en su bienestar subjetivo. Sin embargo, hay que puntualizar que los estados emocionales positivos no predisponen a las personas a sentir que la vida tiene sentido, sino que el bienestar es una consecuencia probable de una vida significativa ( Yun Yun, 2023).
DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERÉS
Los autores no han referido ningún potencial conflicto de interés en relación con el contenido de este artículo.
FINANCIAMIENTO
Los autores no declaran fuentes de financiamiento.