Sobre el entimema e inconmensurabilidad Cognitiva

Sobre el entimema e inconmensurabilidad Cognitiva

On enthymemes and cognitive incommensurability EN

Martín Saavedra 1, 2
1 Departamento de Educación en Ciencias de Salud (DECSA), Facultad de Medicina, Universidad de Chile.
2 Programa de Doctorado en Filosofía, PUC., Chile
Recibido: 15/07/2022 | Aceptado: 25/10/2022 | Publicado: 31/01/2023
Resumen ES

La tesis de la inconmensurabilidad (TI), que alimentó las discusiones en filosofía de la ciencia durante años, parecía haberse sepultado. Avances y desarrollos en filosofía del lenguaje mostraban una superación de los dilemas iniciales planteados por Kuhn (1962) y Feyerabend (1962). Uno de sus rescates, no obstante, vino a través de una lectura denominada cognitiva, propuesta por Alexander Bird (2005, 2008). El núcleo conceptual de esta última es comprender la TI como descansando en las prácticas cognitivas de los agentes disciplinares, en vez de localizar su origen en las teorías y conceptos propiamente tal. En este artículo se analiza esta rama teórica, aun cuando se arguye contra Bird en lo concerniente al rol que cumplen los razonamientos entimemáticos (entimemas) en la generación de inconmensurabilidad. En oposición a su proyecto, se plantea que los entimemas son significativos generadores de inconmensurabilidad cognitiva, tanto a nivel disciplinar como interdisciplinar.

Palabras clave
Entimema Razonamiento entimemático Inconmensurabilidad cognitiva
Abstract EN

The thesis of incommensurability (IT), which fueled discussions in the philosophy of science for years, seemed to have been buried. Advances and developments in the philosophy of language showed an overcoming of the initial dilemmas posed by Kuhn (1962) and Feyerabend (1962). However, one of its reappraisals came through a socalled cognitive reading proposed by Alexander Bird (2005, 2008). The conceptual core of the latter is to understand IT as resting on the cognitive practices of disciplinary agents instead of locating its origin in the theories and concepts themselves. This paper analyzes this theoretical branch, even though it argues against Bird regarding the role of enthymematic reasoning (enthymemes) in the generation of incommensurability. In opposition to his project, it is argued that enthymemes are significant generators of cognitive incommensurability, both at the disciplinary and interdisciplinary levels.

Keywords
Enthymeme Enthymematic Reasoning Cognitive Incommensurability

INTRODUCCIÓN

En una serie de artículos, Alexander Bird realiza una reivindicación de la tesis de la inconmensurabilidad teórica (TI) propuesta inicialmente por Kuhn (1962), así también por Feyerabend (1962). Sostiene ---tras una lectura naturalista del primer Kuhn--- un tipo de inconmensurabilidad que denomina como "cognitiva". En síntesis, su tesis es la siguiente:

"Si la explicación psicológica arriba va en las líneas correctas, luego la concentración sobre teorías, conceptos, y lenguajes está al menos en parte mal situada, debido a que son los científicos y las comunidades científicas (o, para ser más preciso, sus hábitos cognitivos) que son inconmensurables" (p. 38) Traducción propia.^1^

A diferencia de lo tematizado en filosofía analítica contemporánea ---y por el propio Kuhn en su etapa más madura--- ya no resultaba defendible la idea de una TI basada en aspectos semánticos y/o lingüísticos. Esto a propósito de los desarrollos últimos en filosofía del lenguaje, específicamente, con las teorías del significado elevadas por Putman y Kripke. Lo que propone Bird, por el contrario, es un rescate de la TI merced a un desplazamiento en el foco, cuestión que impacta tanto en su posible origen como ocurrencia. En efecto, y mediante una interpretación de los primeros escritos de Kuhn, releva la justificación a posteriori que la TI tuvo desde sus inicios. Señala que el físico fundó la idea de inconmensurabilidad sobre la base de evidencia empírica proveniente de estudios en psicología; en particular, aquellos surgidos desde la corriente de la Gestalt con autores como Wertheimer y Kohler ( Bird, 2002, p.446). Sus argumentos ---que explotaban las ideas de los psicólogos antes mencionados--- se orientaban hacia el problema de la percepción, la que entendía como una observación cargada de teoría. Con ello robustecía aún más lo planteado por Quine (Ladden theory), e interpelaba de modo directo al positivismo lógico, concretamente, a la hipótesis del lenguaje observacional versus teórico. Así, Kuhn declaraba la imposibilidad para los científicos de diferentes épocas de "ver" el mundo de igual manera y, a consecuencia de ello, la manera de proponer y resolver los problemas disciplinares, su actividad cognitiva, era diametralmente diferente e inconmensurable.

En este artículo se examina el problema de la génesis de la inconmensurabilidad cognitiva (IC adelante) propuesta por Bird. Se defiende la tesis que los razonamientos entimemáticos ---entimemas para la filosofía clásica--- son detonadores de tal inconmensurabilidad. En lo sucesivo, se procede de la siguiente manera: primero, se expone la tesis de Bird referente al concepto de IC. Luego de ello, y como parte central del tema, se analiza cómo Bird se aleja de la comprensión entimemática de la IC, ilustrando analíticamente sus razones. En la tercera sección se plantea la objeción a la concepción anterior, mostrando que los entimemas generan IC entre los agentes epistémicos tanto en dominios disciplinares como interdisciplinares. Finalmente, en la cuarta sección, concibiéndolo desde sus raíces retóricas, se esboza una conexión entre el entimema y el dominio de la ciencia, entendiendo a esta última como una actividad de carácter epistémico. Este apartado, a nuestro juicio, proyecta una discusión de fondo en relación con la posibilidad de establecer un vínculo sustancial entre retórica y ciencia, interpolando la cognición científica como un punto de contacto. La propuesta, enseguida, pretende vincular la práctica cognitiva disciplinar con el carácter lingüístico de sus producciones teóricas. Cabe destacar que, dada la naturaleza y extensión de este último asunto, el artículo constituye una aproximación preliminar al tema.

LA TESIS DE BIRD

Bird (2002, 2005, 2008 y 2010), especifica conceptualmente la noción de inconmensurabilidad cognitiva que pretende rescatar. Desde esta hebra, el problema de la inconmensurabilidad surge de la dependencia epistémica que manifiestan los individuos con la matriz disciplinar^2^ donde son entrenados. Así, las representaciones y transiciones mentales, ejemplos, las explicaciones, las analogías; en resumen, el modo de hacer disciplinar estaría asentado en los hábitos cognitivos cotidianos de los sujetos que componen la matriz, muchos de ellos, desde luego, de tipo cuasi inferencial. Lo interesante es que su expresión fenoménica revela el operar específico de la misma. En ese sentido, la exposición sucesiva y sistemática a ciertas tareas cognitivas tales como: razonamientos basados en casos, razonamientos analógicos y esquemáticos, entre otros, harían emerger un tipo de cognición singular, la que resulta de la interiorización de la práctica disciplinar.

Tomemos como ejemplo el siguiente caso: supóngase que un sujeto A tiene una creencia p luego q, la cual conoce por la afirmación z, es decir, z es la evidencia (de A) para inferir p, luego q. Adviértase también, que la adquisición de tal esquema de razonamiento se obtuvo por la sucesiva exposición a desafíos cognitivos internos de la comunidad epistémica en donde el sujeto actúa y aprende. Ello hace altamente probable la réplica analógica de esos procesos en otros escenarios paralelos ( Dunbar, 1996). Considérese por otra parte, un sujeto B de un contexto disciplinar distinto, quien no comprende tal esquema y se ve limitado para asociar los conceptos en el modo en que A rutinariamente lo realiza^3^. En particular, asúmase que el sujeto B desconoce o no está en posición de conocer la evidencia z, la que funciona como un supuesto epistémico fundamental para la comprensión del razonamiento de A. En este caso, la asunción que permite el razonamiento de A, la evidencia z (independiente del mérito epistémico de z), B no la posee, debido a la falta de tareas cognitivas de esa naturaleza. Es decir, tareas que hayan demandado el uso frecuente de la evidencia z. De lo anterior resulta que los individuos A y B muestran hábitos cognitivos inconmensurables, lo que afectará radicalmente la comprensión de los temas, así como su comunicación ( Bird, 2005, p.123). Los estudios empíricos han refrendado esta tesis, describiendo a los individuos que investigan al interior de las disciplinas como forjando una especie de hábito cognitivo. No serían las llamadas reglas mínimas de racionalidad^4^ las que comandan los juicios, decisiones y/o razonamientos de los agentes disciplinares, sino más bien su entrenamiento con ejemplares y prototipos clásicos, lo que se comprende típicamente como una actividad práctica.

Bird ejemplifica este modelo de prácticas cuasi inferenciales con el caso de una receta de cocina, en donde, con frecuencia, cuando se dice: "rompa 2 huevos y viértalos en un bol, agregue 2 cucharadas de azúcar y 1 de mantequilla". La receta en cuestión asume muchos supuestos que operan como conocimientos implícitos: por ejemplo, que la persona sabe que la indicación "rompa los huevos y viértalos al bol", implica no echarlos con la cascara. Se asume tácitamente un conocimiento compartido, un sentido común entre los individuos que se disponen a realizar una preparación cualquiera de este tipo. Asimismo, revela también una segunda característica, la que particularizaría las prácticas al interior de las disciplinas: su carácter intuitivo e inconsciente. Pareciese que como son aprendidas de un modo similar al desarrollo de habilidades o destrezas, una vez ya instaladas, no requieren del control consciente de parte del sujeto, y surgen con espontaneidad. Reflejan, hasta cierto punto, un nivel de eficiencia y economía cognitiva en la mentalidad del individuo, ya que no exigirían la atención y concentración constante como otras tareas de naturaleza racional.

LA DISTANCIA CON EL ENTIMEMA

Tal y como se presenta, la TI en su arista cognitiva (IC) supone que las prácticas cognitivas de los agentes muestran cierta mediatización como resultado de una inserción continua y sistemática en un campo disciplinar. Bird (2008) señala respecto a ello:

"En todos estos casos, es posible representar las inferencias como aplicaciones de reglas generales de la lógica para explicitar premisas, más entimemas (los cuales expresan las asunciones tácitas). No obstante, es implausible considerar tal representación como modelando la realidad cognitiva" (p.118)^5^"El rol de las asunciones tácitas no está limitado a fundamentar (licenciar entimemáticamente) la racionalidad de las inferencias, eso de otro modo parecería incompleto o irracional. Debido a que esas asunciones también juegan un rol en lo que un hablante tiene la intención de comunicar" (p.30)^6^

En ambos párrafos, Bird sostiene que la cognición científica no debería ser comprendida entimemáticamente. Primero, porque la considera implausible como un modelo de pensamiento de los científicos; y en el segundo, inserta un elemento adicional que será tematizado hacia el final del texto. De modo preliminar, al parecer, dada la intención de comunicar de un sujeto, no solo habría en juego habilidades racionales para hacer comprensible su razonamiento.

¿Qué dice respecto de la justificación para alejarse de la cognición mediante entimemas? Y aquí asoma el punto clave, a saber:

"Representar una inferencia como empleando un entimema que el sujeto no puedo por si mismo conscientemente suplir y podría no voluntariamente captar es engañoso. Es particularmente engañoso en el contexto reciente, porque la dificultad en recuperar una asunción tácita es parte de lo que está involucrado en explicar la inconmensurabilidad." (p.30)^7^

Estas líneas advierten una tesis muy debatible. En primer lugar, señalan que no podría representarse el universo cognitivo del pensamiento científico mediante entimemas puesto que el sujeto en sí mismo no estaría en condiciones de reconstruir conscientemente el razona‐miento que profiere. Bird justifica este planteamiento precisando que los agentes aprenden sin necesidad de conocer las reglas sintácticas o lingüísticas que operan sobre los contenidos mentales de sus razonamientos o prácticas cognitivas en general. Vale decir, por ejemplo, los sujetos utilizan a menudo el modus ponens, sin embargo, no establecen un estado doxástico consciente que dicha regla lógica está gobernando la racionalidad de sus transiciones mentales. Lo mismo ocurriría con la adquisición del lenguaje, en donde un hablante competente aprende y habla una determinada lengua, sin necesariamente conocer las reglas sintácticas o idiomáticas que rigen la gramática de su habla. En ambos casos se presume un tipo de conocimiento tácito^8^que quedaría fuera de las posibilidades de la consciencia (inaccesibilidad), aún cuando el individuo tratase deliberadamente de reconstruir ese esquema inferencial mediante un entimema. Y, en segundo lugar, y muy relacionado a lo anterior, supone concebir el entimema desde un enfoque formalista. Esto significa que la asunción implícita debe ceñirse a la lógica, de manera que el silogismo completo quede válidamente reflejado. Tal reconfiguración demandaría que el agente emisor de la inferencia está en condiciones de reformularla según el modelo de un silogismo válido (dialéctico en jerga aristotélica)^9^. Para un caso x, sería recomponer la estructura proposicional de "dado A, B" como un "Todos los As son B, A, luego B". Como el conocimiento de la lógica no es un requisito para comprender el contenido semántico de una oración, no puede apelarse al entimema como un generador de inconmensurabilidad, expresa Bird.

EL ENTIMEMA COMO AGENTE CAUSAL DE INCONMENSURABILIDAD

No es el propósito de este artículo unificar conceptualmente el entimema, la travesía filosófica allí ha sido interminable. Con todo, el hecho de rechazar la propuesta de Bird significa establecer un compromiso definicional mínimo. Desde el punto de vista metodológico se procederá en dos etapas: primero, problematizar acerca de lo que se entiende ---según la tradición académica--- por entimema, para luego hacerlo funcionar argumentativamente en el contexto disciplinar.

Atendiendo a una definición clásica, lo que no implica decir que la filosofía contemporánea no haya reparado en lo mismo, resulta bastante equívoco modelar el entimema a través de una lectura formal (lógica). Una especie de silogismo incompleto. La literatura es extensa refutando esta concepción, la que penetró con fuerza en la filosofía analítica ( Bitzer, 1959; Conley, 1984; Fredal, 2018; Walton, 2001). Desde luego puede ocurrir de manera natural que un razonamiento omita una de sus premisas o conclusión, y así catalogarse como entimema, no obstante, la omisión ---como es interpretado desde la retórica de Aristóteles en adelante no constituye ni una condición necesaria ni suficiente para que lo sea. Aristóteles mismo, por ejemplo, muestra entimemas completos sin omisión de alguna premisa en los primeros analíticos. Resulta difícil, entonces, atender a las exigencias de Bird arriba para descartar que los hábitos inconmensurables no radican en la actividad entimemática de los agentes. En parte porque los entimemas también forman parte de lo que Bird (2008) llama en IC "capacidades cognitivas cuasi intuitivas (QICCs)" (p.22).

La tradición filosófica, por otro lado, ha convenido algunas características de lo que se entiende por entimema. Sin ser ellas exhaustivas, orientan respecto de cómo la idea de Aristóteles^10^ puede interpretarse más genuinamente. En líneas generales, el silogismo retórico ---nombre que el filósofo griego da al entimema--- presenta las siguientes cualidades ( Conley, 1984, p.169):

  1. Son un tipo de argumento deductivo, un tipo de "demostración" (apodeixis), cuyo fin es orientarse hacia la persuasión de una audiencia.
  2. No deben entenderse desde una perspectiva formal. Si omiten una o unas premisas, es debido a su propósito persuasivo, y no a su naturaleza constitutiva. En este sentido, la sustracción de una de sus partes tiene una finalidad práctica. De hecho, algunos intérpretes sostienen que es un modo de aproximarse a la audiencia "inteligentemente".
  3. Sus premisas ---a diferencia del silogismo científico^11^--- se componen de probabilidades y signos (lo plauible) y no de certezas. Los entimemas apelan a un conocimiento compartido y común. Se suele hablar de una máxima y una causa, la primera dice relación con aquello que se sabe o se está en posición de saber, porque constituye una afirmación popularmente aceptada, de ahí el éxito que posee en convencer o persuadir.
  4. Como inevitablemente tienen un componente retórico, los entimemas no solo expresan su carácter mediante el "logos". No son simples estructuras proposicionales que trasmiten una dimensión intelectiva; contrariamente, como están asentados en un saber tradicional relativo a las costumbres, tienen una función preservadora y trasmisora de valores, actitudes, tradiciones, ritos. En consecuencia, los entimemas involucran también lo que se denomina "pathos" y "ethos". Están vinculados con la capacidad de mover disposiciones afectivas, así también con plantear elementos éticos que sean relevantes de atender por la audiencia.

Como se observa, hay bastante para ser dicho del entimema. Y, al tratarlo como una construcción compleja muestra componentes de su naturaleza que exceden la configuración exclusiva desde la lógica. En especial, si se acepta que su orientación es hacia audiencias que conocen las premisas. Esta característica, por lo demás, es vital: el conocimiento por parte de los destinatarios de lo que se quiere o se está intentando transmitir. En cierto modo, permite abrir paso a la omisión de alguna de ellas, si ese fuese el caso. Luego, y a pesar de no ser reconocidos por su carácter epistémico en un sentido aristotélico, precisan de un tipo de saber del oyente o lector. Tanto así que, como el auditorio sabe aquello que se omite, puede fácilmente participar del discurso. En otras palabras, resulta movido e invitado a participar.

Esclarecido estos puntos con relación a la precisión conceptual del entimema ---asunto por lo demás relevante para luego justificar su uso--- se pone en funcionamiento el equipamiento teórico. Enseguida lo que se pretende mostrar es lo siguiente:

i. Los entimemas ocurren en ámbitos disciplinares.

ii. Los ámbitos interdisciplinares se componen de agentes provenientes de distintos contextos disciplinares.

iii. La IC ocurre en contextos interdisciplinares.

C. La IC puede comprenderse a partir de los entimemas empleados por los agentes disciplinares.

El argumento anterior es válido. En i) hay una mención a las disciplinas del conocimiento (científicas). Siguiendo a diversos autores ( Donald, 2002, p.7-31), las disciplinas científicas pueden comprenderse como una forma de pensar la realidad, cuyos conocimientos reunidos y compartidos se refieren a un fenómeno inteligible. Determinan no solo las formas metodológicas válidas, sino también los problemas que son alcanzables y deseables de resolver ( Saavedra Campos & López Pérez, 2022, p.287). Del mismo modo, aúnan criterios de convergencia, de verificación, de legitimación y de reproducción de prácticas cognitivas concretas, las que pasan a formar hábitos epistémicos para los individuos que las componen. La idea de hábito supone la ejecución de acciones las que, ya sea por costumbre y/o éxito en la resolución de problemas previos, se efectúan en un nivel automático e inconsciente. Explicativamente, puede ser comprendido mediante dos lecturas: una humeana y otra wittgensteniana. Con la primera, el hábito se constituye a partir de la generalización que realiza el agente luego de continuos procesos inductivos que manifiestan un resultado similar. El sujeto internaliza mentalmente un patrón, el que produce una confianza en que el evento "b" ocurrirá toda vez que sea antecedido por "a". Tras la persistente ocurrencia, el aparato cognitivo (dada la estructura dual de la memoria) desplaza un grupo de creencias hacia un nivel inconsciente (Cherniack, 1986, p.52). Como segunda lectura, los agentes admiten lo sustancial de un núcleo de proposiciones ("hinges" en jerga wittgensteniana) sobre las cuales se construye toda la red de creencias epistémicas del sujeto. Esta clase de fundamentos, dada su naturaleza, no tienen justificación y no están sujetos a evaluación epistémica. Enseguida, se adquieren en la acción, son aprendizajes prácticos que operan desde abajo, como telón, y permiten edificar el sistema doxástico de los individuos^12,13.^

Desde este aspecto es que surge la noción de IC, en efecto, son estos hábitos cognitivos los que se integran cotidianamente, y mediante su incorporación llevan consigo diversas proposiciones fundantes que terminan convirtiéndose en supuestos. Los agentes disciplinares, llegado el momento, intercambian, se comunican, discuten y razonan, asumiendo tácitamente tales supuestos.

Pero las disciplinas científicas no solo corresponden a una práctica exclusivamente cognitiva. Es muy reconocido a partir de los estudios empírico sociales de la ciencia ---las inmersiones de antropólogos en laboratorios, por ejemplo--- que las disciplinas funcionan como instituciones replicadoras y trasmisoras de conductas, rituales y costumbres ( Latour y Woolgar, 2013). Así como ocurren acciones fundadas principalmente en racionalidades científicas, del mismo modo se constatan reproducciones culturales, maneras de ser y actuar, y de dotación de sentido, a eventos, instrumentos, juicios, métodos, entre otros. Los estilos de escritura académica, los discursos ---en general--- la narrativa científica sigue un patrón conservador, ilustrándose más claramente en la relación dialéctica de aprendiz y enseñante. No es infrecuente luego, encontrar razonamientos entimemáticos en los individuos que habitan una disciplina.

La premisa ii), guardando las proporciones, es casi una verdad a priori. Es prácticamente impensable concebir un ámbito interdisciplinar ---aceptando la dificultad para trazar sus fronteras epistémicas--- sin la presencia de dominios disciplinares conformándolo.

Por otro lado, aunque resulta manifiesta la aparición de IC en contextos interdisciplinares, reconocerla en dominios disciplinares no parece lejana. De hecho, si se concede una lectura kuhniana de la ciencia (la que Bird también admite), se puede sostener que los fenómenos de cambio conceptual, sean concebidos como ciclos de macro o micro revoluciones científicas, suponen que un fenómeno modifica su comprensión teórica fundamental. El progreso epistémico en la disciplina suele suceder cuando un individuo o un grupo de ellos reformula, por ejemplo, la estructura conceptual con la cual los eventos previos habían sido explicados o interpretados. La matriz disciplinar sufre un cambio en su arquitectura teórica y nuevos conceptos son instalados, de manera que las nuevas relaciones que se establecen transforman la red coherente de creencias precedentes. En este caso, la IC asoma cuando los antiguos miembros del campo disciplinar ven que los nuevos agentes modelos cognitivos dejan de asumir los supuestos pilares sobre los que se fundaba la histórica realidad cognitiva de la disciplina.

En el caso de la afirmación que en contextos interdisciplinares ocurren fenómenos de IC (iii), en primer lugar, convendría decir que ésta es derivable de la misma tesis que Bird defiende para la actividad disciplinar. Aquí se hace más evidente el dilema de la dependencia epistémica de los sujetos para con su formación^14^ disciplinar. Es también similar a lo expresado por Kuhn en la versión de 1962 de "las estructuras", cuando señala que los científicos habitando un nuevo paradigma "ven el mundo de manera diferente". La convergencia de perspectivas disciplinares para tratar un fenómeno natural, mental, social no es una labor sencilla, y esta limitación ocurre en gran medida debido a problemas de inconmensurabilidad entre los agentes epistémicos dada su referencia disciplinar de origen ( Politi, 2019, p.134-135).

La conclusión del argumento contiene una cláusula de conclusión deflacionada ("puede comprenderse" y no "se comprende") por la sencilla razón que Bird señala una imposibilidad radical. En concreto, no se requiere defender la tesis reduccionista que toda la IC descansa en los entimemas para que la objeción sea eficiente.

ENTIMEMA, CIENCIA Y RETÓRICA

En los pasajes previos se ha argumentado a favor de una recomprensión de lo que es un entimema. Una parte del argumento, de hecho, sostuvo que la filosofía analítica ha cercenado la riqueza de la noción mediante su formulación como un silogismo incompleto. Ello, para la tradición filosófica continental, constituye un equívoco. Sin embargo, al arremolinar el agua hacia el molino clásico ---utilizando una jerga retórica--- emerge de inmediato una réplica más incisiva. En efecto, en qué medida este tipo de razonamientos se liga al ámbito científico (disciplinar), si hasta el mismo Aristóteles señalaba que pertenecían a la "doxa", y no buscaban persuadir a una audiencia especializada (epistémica). Tal interrogante, en un sentido más amplio, exige dar algún atisbo de la posible existencia de una dimensión retórica en la ciencia, toda vez que el entimema como medio de prueba es, por definición, el silogismo retórico. De manera muy breve, puesto que no es la intención del artículo en principio tematizar sobre este asunto, esta última parte intenta conectar esa polaridad.

Inicialmente hay dos elementos que parecerían casi irreconciliables; por un lado, el carácter científico tiene un vínculo constitutivo con el conocimiento (logos), de modo que, al final del camino lo que importa más es en qué grado la evidencia que se tiene confirma o no la hipótesis sujeta a prueba. El resto parece ser solo ornamental, por consiguiente, "ethos" y "pathos" no intervendrían (mayormente) en dominios disciplinares. Y, en segundo lugar, si se asume la tesis de la unicidad, el convencimiento de los agentes se produce debido a que: o bien la evidencia para p apoya creer p, descreer p o suspender el juicio, y no cabe pensar en una posibilidad de acercar o atraer opuestos. Ello no sería racional ( White, 2005, p. 447).

Lo último pone presión sobre el posible nexo entre retórica y ciencia, ya que precisamente la primera pretende persuadir "acercando a los opuestos".

El trabajo de Alan Gross (2006) resulta ser orientador en este punto. En el texto "Starring the text: The place of rethoric in science studies" asoma un vínculo que podría revisitarse. Gross propone una lectura de la retórica del plano científico a partir de retomar los argumentos exhibidos por Quine en "Two Dogmas of Empiricism" (1951) y "Word and Object" (1960), es decir, intenta justificar la presencia de la retórica científica mediante una lectura pragmatista de la ciencia.

Enseguida, si se asume que una proporción importante de las ciencias naturales y del espíritu tiene un compromiso con un tipo de verdad por correspondencia, se acepta que los agentes disciplinares establecen alguna relación entre lo que se dice que investigan y, desde luego, los objetos, materia, o porción de realidad a la cual ellos refieren. Quine ---asumiendo el giro lingüístico--- señala que es el lenguaje que describe el mundo lo que más acercaría al científico con el objeto. Son las aserciones y afirmaciones de los sujetos, en cierta medida, las que contendrían un tipo de reflejo de los objetos^15^. No obstante, habría una distancia insalvable ---ontológica--- entre la palabra y el objeto. En primer lugar, el llamado lenguaje observacional, el que supuestamente refiere al objeto, nunca sería comprendido en su totalidad sin un conocimiento acerca de los conceptos con los cuales ese lenguaje refiere: se necesita un conocimiento pre científico que permita al hablante, en este caso el agente epistémico, entender lo enunciado. Segundo, al ser dimensiones ontológicas completamente diferentes, no hay modo de producir un ajuste total entre lo afirmado y su referencia. Quine formulará, de hecho, la tesis de la indeterminación, en donde señala la absoluta imposibilidad que la experiencia (hechos, eventos, materia, objetos) signifiquen algo unívoco. Son las palabras y oraciones que proferimos respecto de ellos las que poseen y dan los significados. Esto último borra la clásica distinción entre lo analítico y sintético señalada primero por Leibniz y luego por Kant, debido a que nada se comprendería analíticamente sin una experiencia previa que haya fijado el significado de los términos que las sentencias analíticas indican. Así mismo, Quine y otros pragmatistas, con mayor o menor énfasis, propondrán la idea de un lenguaje observacional que se acuerda y conviene, porque a partir de él podemos resolver y operar más eficientemente en el mundo. Estas sentencias empíricas ---las que son, en cierto modo, el borde del sistema (las que están cercanas al límite)--- dan lugar a todo el andamiaje teórico superior con el que se constituye una red de relaciones formando un todo coherente.

¿Dónde aparece la retórica de la ciencia según esta lectura pragmatista? Gross^16^ expresa que, puestas las cosas en ese orden, toda la ciencia (disciplina) es una actividad retórica cuya finalidad es debatir argumentos, luego, los postulados que alcanzan mayor mérito epistémico son simplemente aquellos que han sido capaces de resistir las disputas entre los distintos agentes disciplinares. No es una actividad que esté más allá de la actividad argumental, a saber: "Desde el punto de vista retórico, las verdades científicas no están más allá del argumento; más bien, ellas son logros del argumento; la ciencia descansa sobre hechos y teorías que han sido discutidas en su lugar" (p.43)^17^

La propuesta en cuestión ---de apreciable radicalidad--- abre paso a la presencia ubicua de la retórica en la mayoría de las actividades humanas, el dominio científico no sería por lo tanto la excepción. En otras palabras, de modo más concreto, se plantea que cualquier empresa desenvuelta y desarrollada en el lenguaje admite y filtra el análisis retórico de sus componentes. Por consiguiente, si se comprende a la ciencia como una práctica asentada en un lenguaje teórico, la mera presencia de éste invita al "rétor" científico a deliberar, persuadir y convencer a los auditores o lectores.

Dicho lo anterior, y más allá de la generalidad de clasificar a la ciencia como una actividad con significativos insertos retóricos, se requiere aún especificar la articulación entre las prácticas cognitivas de los individuos ---entendidas genéricamente como razonamientos--- y el entimema, que nombra a una clase singular. Ello con la finalidad de hacer palpable la vinculación entre retórica y cognición científica.

En términos conceptuales, un entimema es un tipo de razonamiento, ello significa concebirlo como un proceso o transición entre estados mentales. El o los iniciales se denominan premisas (actitudes de premisa), y el resultante se nombra como actitud de conclusión o simplemente conclusión. A consecuencia de esto, se habla de actitudes marcadas, es decir, una actitud psicológica o estado mental más su contenido proposicional ( Broome, 2013, p.252).

Una de las características nucleares del razonamiento sería lo que diversos autores denominan "Toma de condición" (taking condition), lo que se interpreta como la "toma"^18^ de la verdad (o supuesta verdad) de las premisas por parte del agente cognitivo, para apoyar la verdad de su conclusión. En el caso del razonamiento teórico ---propio de los ámbitos epistémico disciplinares--- la transición ocurre entre actitudes de creencia, mientras que en el razonamiento práctico el movimiento mental opera sobre intenciones ( Boghossian, 2019, p.112).

Si se acepta esta conceptualización, el razonamiento entimemático ocurre entre actitudes psicológicas, en donde posiblemente la omisión (si ese fuese el caso) también correspondería a una creencia implícita. Nada inusual en el funcionamiento cognitivo de los agentes. El alcance de la retórica cae, precisamente, en el contenido del estado mental comprometido en la transición. Si, en efecto, se le considera de carácter proposicional, entonces está refiriendo a un estado de cosas.

Por otro lado, como incluso describe el mismo Bird (2016, p.216), no toda la evidencia científica es observacional, vale decir, los agentes epistémicos razonan a menudo desde creencias justificadas inferencialmente. No está siempre la cognición localizada en la frontera o en el borde perceptual que nos señala Quine ---y que Groos retoma para argumentar por la retórica de la ciencia--- sino que la mayor parte de ella ocurre en medio de proposiciones teóricas distribuidas y enlazadas en la red cognitiva del científico. Así entonces, mediante una aproximación pragmática al conocimiento (científico/disciplinar) puede justificarse que, en el juego argumentativo de las disciplinas científicas, el rol de los entimemas en la producción de inconmensurabilidad cognitiva se manifiesta, toda vez que la ciencia es también una práctica lingüística fundada en la capacidad para argumentar, defender y convencer acerca de posiciones teóricas en conflicto. En particular, en momentos de micro revoluciones científicas al interior de una disciplina, como sería un cambio conceptual, por ejemplo; o en escenarios interdisciplinares en donde cada disciplina muestra su modo de comprender el mundo.

CONCLUSIÓN

Tras revisar una noción clásica de la compleja naturaleza del entimema, el texto buscó mostrar su presencia en ámbitos epistémicos con el fin de integrarlo como parte de la explicación del fenómeno de la IC. Este camino fue trazado mediante un contraste analítico entre la comprensión anglosajona del razonamiento entimemático ---silogismo incompleto--- y lo que ha sido tematizado desde la retórica de Aristóteles hasta hoy. De manera más específica, el argumento se basó en asumir críticamente una lectura cognitiva de Bird respecto de la antigua tesis de la inconmensurabilidad. El desplazamiento teórico de esta última hacia una arista naturalizada significa admitir que los hábitos cognitivos entre los agentes son sus reales generadores. Así, y dada la arquitectura metal de los sujetos, se defendió que los entimemas producen IC toda vez que se conciban como una manifestación de su economía cognitiva. El rol de las asunciones tácitas, además, el que resulta ser un elemento clave para el enfoque formalista del entimema, tiene solo una orientación práctica y, en ningún caso, debería constituir una exigencia conceptual a la denominación de entimema. Tal asunto se ha subrayado históricamente por diversos intérpretes.

Un segundo tema fue poner a la vista el razonamiento científico disciplinar como permeable al análisis retórico. Aunque ese tema demanda una labor bastante más amplia de lo que aquí se trató, parece razonable encaminar la discusión, a propósito de la transposición del entimema hacia contextos epistémicos, la que implícitamente fue efectuada en el artículo. Ello se lograría a través de una aproximación pragmatista al dominio de la ciencia. El tratamiento de ese asunto, si se concede una línea en esa dirección, comprende que la actividad científica/ disciplinar no dista de ser entendida como una práctica lingüística, independiente de su carácter epistémico. Los agentes disciplinares argumentan, dialogan, formulan teorías, critican, entre tantas prácticas cognitivas, mediados por el uso de tal competencia. Y, atañe discutir cuánto es admisible del componente persuasivo en el interior de su discurso. Los ciclos más revolucionarios dentro de los cambios conceptuales, por ejemplo, revelan manifestaciones de ese estilo. A partir de ello, luego, una de las tareas es modelar cómo esquemas entimemáticos presionarían por reflejar la realidad cognitiva de los individuos de las disciplinas científicas. Este artículo intentó dar luces preliminares de esa conexión.

DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERÉS

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FINANCIAMIENTO

El autor no declara fuentes de financiamiento.

NOTAS

  1. " If the psychological account above is along the right lines, then the concentration on theories, concepts, and languages is at least in part misplaced, for it is scien ists and scientific communities (or, to be more precise, their cognitive habits) that are incommensurable" (p. 38).
  2. En este artículo, el término disciplinar se usará como homólogo de "científico", ambos en un plano epistémico. No es la intención del trabajo discutir sobre el estatuto de las disciplinas, y respecto de si tienen todas ellas un carácter científico. Por lo demás, esa discusión no afecta significativamente el cuerpo del argumento.
  3. Desde luego hay un compromiso aquí refiriéndose a que un hablante competente de un lenguaje necesita comprender los conceptos contenidos en las oraciones. Por ejemplo, un sujeto no puede creer que "la mesa es azul" si no entiende lo que es el término azul. CF. Davies (1989) .
  4. Mientras la idea del "seguimiento" de reglas de racionalidad presenta una cierta vaguedad en su definición, se asume en normatividad epistémica contemporánea que la racionalidad (teórica) respeta un tipo de reglas lógicas básicas, a saber: modus ponens, modus tollens, el principio de no contradicción, por ejemplo. Cf. Cherniak (1986) , Kiesewetter (2017) , Way (2018) , Wedgwood (2017) , Broome (2007, 2010, 2013) .
  5. "In all these cases, it is possible to represent the inferences as applications of general rules of logic to explicit premises plus enthymemes (which express the tacit assumptions). Nonetheless, it is implausible to regard such a representation as modelling cognitive reality" Traducción por autor.
  6. "The role of tacit assumptions is not limited to uderpinning (enthymatically licencing) the rationality of inferences that would otherwise look incomplete or irrational. For those assumptions also play a role in what a speaker intends to communicate" Traducción por autor.
  7. " To represent an inference as employing an enthymeme that the subject cannot himself consciously supply and may not event readily assent to is misleading. It is particularly misleading in the current context, because the difficulty in recovering a tacit assumption is part of what is involved in explaining incommensurability". Traducción por autor.
  8. Podría llamarse cognaze según Chomsky en el caso del lenguaje, o mentalese según Fodor para el caso de los estados sub-doxásticos.
  9. Aquí la denominación de silogismo dialéctico y no de científico se fundamenta en que el último supone una condición de ser necesariamente verdadero dado que su materia es la necesaria (la cosa y sus causas). En este sentido, un silogismo científico se enmarca dentro de la concepción de ciencia demostrativa aristotélica. Cf. Corcoran, J. (1974), "Aristotle's Natural Deduction System", en Corcoran (ed.), Ancient Logic and its Modern Interpretation. Dordrecht/Boston: D. Reidel Publishing Company.
  10. Un evaluador sugirió que vendría al caso indicar la definición dada por el propio Aristóteles de entimema. Sin embargo, el punto que se hace a continuación en el texto muestra exactamente que lo señalado por el estagirita contiene una vaguedad nocional tal que, hasta el día de hoy, la labor exegética no ha concluido. Por este motivo, se optó por señalar los acuerdos teóricos más aceptados por los intérpretes. Cf. Bitzer (1959) .
  11. Aquí la diferencia para Aristóteles es fundamental. El silogismo científico se constituye a partir de proposiciones universales y verdaderas.
  12. Agradezco a un juez anónimo quien presionó por la necesidad de esclarecer la noción de hábito epistémico.
  13. Podría discutirse el carácter epistémico de las "hinges" que Wittgenstein propone en "On Certainty". Esto último a propósito de la tesis de Moyal Sharrock (2021). Sin embargo, el asunto es controversial. Crispin Wright (2004) , Annalisa Coliva (2010) y Duncan Pritchard (2007) sí defienden una interpretación epistémica.
  14. El concepto de "Formación" es utilizado técnicamente. Implica una comprensión amplia de lo que significa habitar y transformarse en un lugar, momento, tradición, costumbres, valores, entre otros. Cf. Gadamer, H. "Significación de la formación humanista para las ciencias del espíritu" (p.38) en Verdad y Método I.
  15. Esta mención puede verse también en "La filosofía y el espejo de la naturaleza" de Rorty (1989).
  16. Como se señala, en este artículo no es posible hacer un tratamiento en profundidad de los argumentos de Gross. En el texto citado, el autor justifica la presencia de la retórica en la ciencia e indica el tipo de retórica que la ciencia sería en el cap. I, partes 2 y 3.
  17. "From the point of view of rethoric, the truths of science are not beyond argument; rather, they are achie‐vements of arguments; science rests on facts and theories that have been argued into place ", traducción por autor.
  18. No es interés de este artículo discutir la naturaleza mental del estado de "toma". En epistemología contemporánea el tema es profusamente discutido. Cf. Balcerak M & Balcerack B, (2019). "Reasoning: New essays on theoretical and practical thinking". Oxford University Press.

AGRADECIMIENTOS

Quisiera agradecer al Dr. Andrés Covarrubias (PUC) por sus valiosos comentarios críticos realizados al texto en sus fases preliminares. Esto permitió la mejora sustantiva tanto en el análisis como en los énfasis dados. Del mismo modo, al Dr. Ricardo López (U. de Chile) por su minuciosa revisión de la forma y fondo del argumento. Finalmente, agradecer a ANID por el financiamiento de mi programa doctoral.

Notas del Autor

Autor correspondiente / Correspondence: m.saavedrac@uchile.cl

Referencias

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